La pandemia de la Covid-19 nos está dejando -además de malas noticias, sufrimiento y desesperación- algunas cosas mucho mas positivas y esperanzadoras. Es el caso de la historia de Hermann Schreiber, un anciano alemán que vive en Vigo (Galicia, España) y que durante el confinamiento se hizo viral porque cada día salía a tocar la armónica a su ventana.

una mentira piadosa

En España durante los más de dos meses y medio de confinamiento por el coronavirus, todo el mundo salía a las ocho de la noche a sus ventanas y balcones a aplaudir al personal de salud -y luego a todas las personas que trabajaron y mantuvieron los servicios esenciales durante ese tiempo. Un día a esa hora, Hermman salió a su balcón a tocar su armónica. Escuchó los aplausos y su cuidadora, Tamara Sayar, le hizo creer que le estaban aplaudiendo a él.

Una mentira piadosa que acabó siendo verdad . Al día siguiente, todo el vecindario comenzó a corear el nombre de Hermann pidiendo un concierto. Su historía se ha convertido ahora en un corto del director Jordi García, quien un día se encontró de casualidad con la historia en redes sociales y decidió convertirla en esta bella animación. Un merecido homenaje a todos los héroes anónimos de estos duros meses de pandemia.