Pegar una cabezadita de 10 a 20 minutos después del almuerzo, sentarse en el suelo, apagar el celular o, mejor aún, tratar de vivir en un lugar sin ruido no solo está comprobado que son acciones tremendamente saludables sino que ayudan a perder esos quilitos de más. ¡Y sin hacer dieta!

1Duerme una siesta

Ya puedes dejar de dar cabezadas frente al televisor para no sucumbir a una placentera siesta por miedo a ganar unos kilitos. El mito de que la siesta engorda es falso. De hecho, una cabezadita de unos 10 minutos tras el almuerzo disminuye el estrés y aporta sensación de saciedad, por lo que comemos menos durante la tarde.

2Rié sin parar

Seguro que has oído hablar de los beneficios de la risoterapia: fortalece el sistema inmunológico, facilita la respiración, mejora la digestión… y además ¡adelgaza! Eso sí, no hace milagros. Si quieres perder 2kg al año tendrás que reír al menos 15 minutos al día.

3Las pelis de terror

Según un estudio de la Universidad de Westminster (Reino Unido), ver una película de terror reduce el apetito y equivale a una caminata de 30 minutos. Y lo mejor es que puedes personalizar tu dieta: El Resplandor, por ejemplo, te hará perder unas 184 calorías, Rec, sin embargo, solo 100.

4Evita el jet lag

Parece que el desajuste entre reloj biológico y el reloj social nos hace más propensos a fumar, a comer en exceso, y a consumir más cafeína y alcohol. De hecho, un estudio liderado por el inmunólogo Eran Elinav, del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, demostró que la alteración de los patrones de vigilia-sueño favorecen el crecimiento de bacterias implicadas en enfermedades metabólicas como la obesidad.

5Apaga el celular

Un estudio elaborado en Estados Unidos encontró una estrecha relación entre la exposición a la luz azul que emiten tabletas y smartphones, y nuestro metabolismo, comprobando que aumentaba el apetito tras la exposición al dispositivo. Sin embargo, este descubrimiento no se refiere a la lectura de PerroVerde, con la que generas serotonina, que te ayuda a llevar una mejor calidad de vida.

6No uses el despertador

Tu reloj biológico no se lleva muy bien con el de tu mesilla, y el resultado está directamente relacionado con la obesidad. Deberíamos dormir las horas que nos pida el cuerpo para no alterar el metabolismo y no demandar más azúcar del necesario. Esto se resolvería con un horario de trabajo flexible, por lo que la culpa de las llantas no la tienen ni los raspaos, ni las carimañolas, la tiene tu jefe.

7Lee libros de intriga

Igual que ocurre con las películas de terror, los libros que nos mantienen en tensión son perfectos para mantener la figura. Pero elige bien, sólo los de intriga, aventuras o sexualidad te harán perder unas 125 calorías por una hora de lectura. Aunque depende del libro, claro. Con El Código Da Vinci, de Dan Brown, tan sólo perderás 85 calorías. Pero con Polo, de Jilly Cooper, podrás perder ¡100!

8Música relajante

Los sonidos agradables incrementan los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, por lo que hacemos más ejercicio y comemos más saludable. Además, un estudio de la Universidad de Cornell (EE.UU.) concluyó que si comemos en un ambiente relajante, poco iluminado y con música tipo chill out, ingerimos una media de 175 calorías menos por cada comida.

9Sentarse en el suelo

Lo hacen en muchos países asiáticos y mira que tipito tienen todos. Está comprobado que sentarse en el suelo es una de las mejores armas para luchar contra el sedentarismo. Al no estar tan cómodos como en una silla o en un sofá, tendemos a movernos con frecuencia y quemamos calorías sin darnos cuenta. Fácil, ¿no?

10Vive en silencio

Según la Organización Mundial de la Salud, la presencia de ruidos aumenta el estrés, y este tiene un efecto directo en el peso de la persona. En situaciones de estrés, el cerebro reclama hasta el 90% de las necesidades diarias de glucosa, por lo que se demanda una cantidad de comida permanente que puede provocar obesidad.

Foto: davide ragusa