El ser humano se ha sentido siempre fascinado por los sueños, ese laberinto misterioso al que accedemos dormidos. Todo un mundo rico en fantasías, simbolismos y enigmas que manifiestan la sustancia del que sueña. «La vida es sueño», decía Calderón de la Barca, y Jorge Luis Borges, eternamente atraído por lo onírico, planteaba la conjetura de «si la vida es soñada por alguien, o si se trata de un sueño que se sueña a sí mismo».

Sea como sea, los sueños cautivan por su jerarquía casi mágica. Hasta ahora formaban parte del ámbito fantástico del que sueña, pero gracias a la tecnología pronto podremos cambiar esa condición: verlos proyectados en un monitor, como si fuera en el cine, reproduciendo imágenes, diálogos y movimientos. Semejante maravilla se la debemos al trabajo en conjunto de la Universidad de California en Berkeley, la NASA y la Universidad de Texas en Austin, quienes actualmente son capaces de crear una película (incluso de realidad virtual) a partir de un sueño. Pongamos como ejemplo uno en el que ves a una amiga, caminas hacia ella, le dices “Hola Marta” y le estrechas la mano. Esa pequeña y simple secuencia de tu sueño ya es posible verla convertida en una corta filmación.

¿Quieres ver tu sueñofilmado?

Si en este momento estás entusiasmado con la idea, te aclaramos que llevarla a cabo no resultará ni cómodo ni económico, pero lo maravilloso sigue siendo que ya es algo factible. Para llegar a ver tu sueño filmado tendrás que entrar en un escáner por resonancia magnética, te colocarán sensores que detectan y miden tus ondas cerebrales y llevarás electrodos pegados a tu garganta, piernas, brazos y muñecas. Previamente hay que preparar un software que controle tus patrones del habla y deberás ver videos y fotos de personas y objetos de todo tipo que pueden aparecer en tu sueño. Después de esto te irás a dormir dentro del escáner, conectado a todos esos cables, y que la suerte te acompañe para soñar con algo de lo que has visto antes.

Jack Gallant, neurocientífico de UC Berkeley, valiéndose de la resonancia magnética, puede descifrar y rehacer figuras visuales (como rostros) de tu cerebro y proyectarlas en la pantalla de un ordenador. El científico comentó en una entrevista: «Estamos abriendo una ventana a las películas de nuestra mente… Imagina cómo sería entrar en la de un paciente en coma o mirar tus propios sueños en YouTube”. Y no es el único que está trabajando en este campo que ya no puede considerarse futurista.

Sí, resulta impactante. Este tipo de noticias nos recuerdan que la ciencia y la tecnología corren a toda velocidad, a veces para bien y otras no tanto, pero eso es discutible. Lo que me fascina de esta posibilidad, más allá de que sirva para fines vitales como la medicina o la psiquiatría –además de lo puramente lúdico- es poder bucear en el maravilloso mundo de nuestro inconsciente cuando se está manifestando a través de una de sus principales herramientas: los sueños. Los expertos los consideran los artificieros que desactivan la presión que ejerce en nosotros el mero hecho de vivir. Soñar es necesario, ver lo que soñamos en una pantalla ya es sublime.

Me pregunto qué pensarían Calderon de la Barca, Borges e incluso Freud si levantaran la cabeza…

Foto: Ramón Salinero