Según varios expertos en cambio climático, el agujero de la capa de ozono está disminuyendo por primera vez en años. Sus estudios señalan que en la última década el tamaño ha aumentado y disminuido de forma aleatoria, y que la causa está más relacionada con fenómenos meteorológicos naturales que con la reducción de gases de efecto invernadero a la atmósfera, así que poco hemos avanzado. Por otro lado, la reducción de la capa de hielo del Ártico es otro serio problema que, lejos de solucionarse, empeora rápidamente. Un estudio de la Universidad de Massachusetts advierte de que el hielo de esta zona de la Tierra se está derritiendo más rápido de lo esperado, y que el nivel del mar cuando acabe este siglo podría subir entre 46 y 86 centímetros, más que lo pronosticado por las Naciones Unidas hace apenas tres años.

Es ahora onunca

Dicen los expertos que es el momento de tomar cartas en el asunto, que es ‘»ahora o nunca» y que si no se remedia la situación pronto será irreversible. En ese «ahora o nuca» se enmarca la investigación de tres estudiantes mexicanos de entre 17 y 18 años, Aranza Meza, Israel Hernández y Edmundo Balderas. Según recogía recientemente el diario El País, estos jóvenes han creado un bioplastico experimental a partir de la cáscara del guineo/banano/plátano. La idea surgió en la cocina de Aranza Meza inspirada en el proyecto de una estudiante turca de 16 años, Elif Bilgin, que ganó un premio de ciencia internacional.

Meza y sus amigos se colaban en el laboratorio de su escuela después de clases, hasta que consiguieron lo que buscaban: un plástico biodegradable hecho a base de cáscaras de guineo/plátano. Los tres estudiantes acaban de terminar la secundaria en el Bachillerato Santiago de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), y han hecho todo esto con conocimientos básicos en química. Ahora participarán en el London International Youth Science Forum, del 27 de julio al 10 de agosto en Londres (Inglaterra).

Como curiosidad los jóvenes han gastado solo 14 pesos mexicanos (75 centavos) producir el plástico, aunque de momento el material obtenido no es muy fuerte, ni resiste al agua. De moemnto siguen avanzando con el proyecto, buscando inversores y esperan contar conseguir más apoyo al presentar su proyecto en Londres.

El plástico creado por estos estudiantes puede descomponerse en un mes, por lo que sería perfecto para elaborar productos desechables (cajetas, cubiertos, vasos, cartuchos, etc) que llenan las playas de medio mundo, y en esto, Panamá, tampoco es una excepción.

Foto: Moritz Kindler