El mundo está cambiando. Las familias no son lo que eran. El antiguo modelo de papá, mamá e hijos sigue marcando tendencia, pero este patrón no es el único, convive con otros igual de óptimos: padres solteros, parejas gays con niños, dinkis (sin hijos), lesbianas con descendientes, perro y abuela, parejas viviendo en comuna, comunas de la tercera edad, padres divorciados con sus vástagos, los de su pareja y los nuevos retoños….En fin, ¿qué te voy a contar que no hayas visto ya aunque sea en la televisión? Porque si tu entorno es más bien tradicional, al menos habrás visto algún capítulo de Modern Family.

Pero dejemos lo de la prole para otro momento y centrémonos en el núcleo de la misma: la pareja. Hasta ahora la monogamia ha sido la forma de relación amorosa predominante. Pero, ¿existen otras formas de relacionarse afectivo-sexualmente? Pues sí, y el poliamor es una de ellas. Lo que proponen los poliamorosos es dejar la hipocresía de las infidelidades a un lado e ir con la verdad por delante, pudiendo tener más de una relación íntima, amorosa y sexual duradera, de manera simultánea, con varias personas, con el pleno consentimiento de todos los amores involucrados.

Acabemos con la hipocresía de lasinfidelidades

La infidelidad existe desde Adán y Eva (bueno no, un poco más tarde, porque en el paraíso como eran sólo dos no había manera de quemar). Desde hace años lo que se lleva es la monogamia sucesiva, (obvio, antes te morías a los 40 pero a ver quién aguanta lo de «ser felices y comer perdices» de los 16 a los 90). Ok, hay unos cuantos súper suertudos que lo consiguen, pero eso no es lo común. De hecho, muchos de los que lo logran es gracias a la tan recurrida infidelidad.

Llegados a este punto me pregunto… si somos capaces de tener dos, tres, cinco, incluso 329 amigos en Facebook, y quererlos a todos ¿por qué no podemos amar románticamente a más de una persona a la vez? Dicen los psicólogos que es por los celos, pero, recuerden su adolescencia, ¿quién no sintió celos de su mejor amig@? Y ¿cómo lo superamos? Diciéndonos a nosotros mismos que los celos son una respuesta emocional exagerada, que nuestra amiga no es de nuestra propiedad y que si la queremos de verdad la dejaremos que vaya con quien quiera.

Los celos no están bien vistos en una relación de colegas adulta: son cosa de pelaos. Pero entonces, ¿por qué las relaciones románticas los aprueban? ¿Será que el modelo de relación romántica de nuestra sociedad es un poco infantil? Culturalmente nos han dicho que no y que no, que si te acuestas con otro es porque no quieres a tu novio, pero a la vez se dice que el amor más puro es el de una madre y las madres aman a todos sus hijos (de maneras diferentes), pero todos por igual. ¿Debería el amor romántico crecer y dar la oportunidad (al que quiera) de amar a más de una persona a la vez, sin censura social, sin que el otro se sienta ultrajado y sin esa horrible sensación de culpa?

Cada vez son más las personas que deciden tener relaciones abiertas en lo que al sexo se refiere, una forma de “deshipocritar la infidelidad” sin llegar al poliamor. Es decir, nada de enamorarse de otros, pero está permitido lo del acostón para divertirte, no cansarse y apreciar más lo que tienes en casa. Además, puede ser bueno para aprender nuevos trucos en la cama, no caer en la rutina, tener una vida sexual más intensa y una existencia más plena en general. Pero las parejas que lo practican no lo van contando por ahí. Nos han remarcado tanto durante siglos que todo lo que no sea monogamia es pecado y falta de respeto que a ver quien se atreve a llevar la contraria.

Cuando empiezas con alguien (durante los primeros meses/años) tu cuerpo está bajo los influjos del enamoramiento y es casi imposible separarte de tu noviecito, lo de las relaciones abiertas o el poliamor no apetece, a no ser que os enamoréis en trío (se puede y hay variantes homo, hetero, bisexual, transexual e incluso intersexual). Lo importante es que las personas puedan elegir su opción sin sentirse coaccionadas, siempre desde la igualdad, el amor y el respeto. De ahí que los poliamorosos no se quieran llamar polígamos. Tradicionalmente, la poligamia ha sido una práctica relacionada con la desigualdad y la dominación pues la practica un hombre con muchas mujeres. Una mujer con muchos hombres tampoco sería igualitario, por lo que lo ideal sería el balance poliamoroso, una práctica apta para PerrosVerdes.

Pero no nos engañemos, nadie ha dicho que las relaciones poliamorosas sean fáciles. Las relaciones en general son complicadas y el ser monógamo te quita problemas, ¿te imaginas una polidiscusión? Te enfadas, te vas porque no lo aguantas y acabas cabreándote con el otro también. Además, ¿quién a dicho que sea sencillo encontrar a varias personas a las que amar? Si ya es complicado encontrar a uno/a que te guste, encontrar a dos o a tres es casi misión imposible. ¿Y qué me dicen del momento de la separación? Si acabar con alguien te deja apesadumbrada y deprimida, una poliruptura debe ser fatal.

Foto: Dazzle Jam